Termitas.
Caminando, después de un no nutritivo almuerzo, tuve el suficiente tiempo para reflexionar acerca de la misma cosa que traigo en mente desde hace más de unos días...los suficientes como para seguir ignorando esa idea, como las termitas que se comen la madera de las puertas, y los dueños de la casa prefieren obviar el problema hasta que es demasiado grande y ellas se han devorado media puerta... Esta idea parece una termita en mi cabeza, le da vueltas. Duerme conmigo, sueña conmigo, es mi sueño, se mete en mis conversaciones, me hace escribir este acápite, me ha robado el apetito, propicia mis ataques de ansiedad y no me deja conducir mi automóvil de regreso a casa luego de mi jornada laboral. Esta termita se ha devorado la mitad de mi cerebro.
** En el centro de las viviendas que construyen las termitas, con diferentes cámaras, hay una habitación especial: la cámara real. Aquí vive la termita reina, sola o, en algunas especies, con su real consorte.**
Uno de mis mayores defectos, siempre ha sido el no saber manejar la incertidumbre. Simplemente es demasiado. Existe cierto límite entre la locura y la razón, que literalmente traspaso en el momento en que la incertidumbre se hace presente, en tal grado que se devora la puerta de la cámara real en mi cerebro, en la cual la seguridad personal, la auto confianza y la racionalidad se resguardan.
Pues este defecto, en algunos casos hace destacar alguna de las mejores cualidades que pueden cultivarse: la auto confianza, la perseverancia... esas cualidades que nos permiten sobrevivir el día a día o si nos abandonan, nos hunden en la mayor oscuridad.
**Los cuerpos de las termitas (Macrotermes subhyalinus) contienen cerca de un 64% más proteínas por unidad de masa (46.3%) que un filete mignon (28%) y contienen más aminoácidos esenciales para los seres humanos que casi todas las otras proteínas animales.**
Esta termita me ha carcomido en varias situaciones, en otras dos situaciones relacionadas a esta ocasión y una de ellas tan similar como esta ocasión. No es que me me desagrade la idea en sí misma, me molesta y perturba saber de antemano cómo la termita se terminara devorando la puerta hasta el punto en que ella no exista.
Me enoja saber que tendré la razón... que tengo la razón y tenía la razón...
Como las termitas, poseer esas cualidades proteínicas comparadas al filete mignon, esta idea, me parece, contiene más del 60% de la probabilidades que termine en una situación totalmente diferente a mis apresuradas conclusiones. La vida misma me mata, la incertidumbre es una certeza.
¿Es que realmente sé cómo se desarrollará esta situación, cómo terminará y cómo terminaré yo al final de todo ello?
Mis termitas se han devorado muchas veces mis sentimientos, ellas tiene la culpa que yo sea demasiado insegura en cuanto a confiar en los demás, al abrirme ante las demás personas... pero son mi fortaleza al momento de enfrentar la soledad como toda una amiga.
Sé que estaré bien...sé que estaré bien... sé que trataré de estar bien, sé que fingiré estar bien... sé que pretenderé estar bien y entonces lo haré suceder: finalmente estaré bien.
Caminando, después de un almuerzo no nutritivo, la idea se hizo más clara, la certeza invadió mi ser y entonces las hojas se hicieron más verdes, la luz me parecía más cándida y el mundo me saludó con otra actitud. Supe que la termita había devorado la mitad de mi puerta... y ahora sería insaludable ignorarla.
¿Y ahora qué hago? Ahora estaré bien...
Ahora, ambos, mi termita y yo, estaremos bien...
Sé que podré hacerlo sola y estaré bien.
miércoles, julio 04, 2012
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Etiquetas:
personal,
sentimiento
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1 comentarios:
Según Williams Blake cuando las puertas de la percepción sean expurgadas los hombres verán las cosas tal como son….infinitas, si los hombres nos encontramos contaminados por temores tal vez aquellas termitas lo hagan por nosotros, entonces desearemos buenas suertes esperando lo mejor y preparados para lo peor…
Todo será mejor, un fuerte abrazo.
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