Mis mejores deseos...
Dedicado al amor de mi vida...a esa persona especial que se lleva de mi lo mejor...
Te amo.
Es una carta un poco difícil de escribir ¿sabes? Saber que probablemente nunca la leerás, creo que llegamos al punto en el que entre más lejos de mí te encuentres, más aliviado has de sentirte. Sí, ya sé que estás enojándote, pero solo te pido a lo mucho 10 mins de tu tiempo, quizás los últimos 10 mins que dedicaré a pensar en ti.
Tenía una idea perfecta de cómo escribir esta carta con todo el odio que se desborda por mis venas en este momento, con palabras hirientes, con ofensas provocativas, con mi voz gritando silenciosamente en estas letras perdidas en el ciberespacio...aquí donde todo lo que soy está entregado y aún así me encuentro en el anonimato. Una gran ventaja. Creo que tú has de saber porqué. Ah! Cuántas veces te dije cuánto me cuesta confiar en las personas y héme aquí, llorando frente a mi laptop tras discutir contigo una vez más.
Pensaba discurrir una a una, todas las cosas hirientes que me has dicho, cada palabra ofensiva pensaba regresártela acompañada de 3 más, tú sabes cómo se da la exageración, cada palabra vacía pensaba tatuártela en la piel, para que cada noche recordaras mi nombre y te doliera el alma. Para que cada vez que respiraras no te sintieras en paz, y para quién sabe, hacerte la persona más infeliz del mundo. Ja! Qué deseos más ignotos... que vacía mi alma. Ni siquiera yo me reconozco en estas letras, ya me he perdido entre tanto odio.
Voy el tercer párrafo y 273 palabras y aún no abordo aquello que no me he atrevido a decirte, quizás nunca llegue a decírtelo.
La vida continua y he notado que se me da bien. Quizás siempre te molesto esa actitud de mi parte, tan independiente, tan impulsiva, tan apresurada, y a la vez tan segura de mí. Ya sé, me dirás que siempre te he dicho que soy insegura, pero una cosa es la seguridad en que yo estaré bien y otra es sentirme insegura en cómo estaré con los demás. Sí, esa independencia de la cual me deshice poco a poco desde el día en que te invite a salir ¿recuerdas? Y es que pienso que tuve la culpa de todo, cada una de mis lágrimas me las debo por impulsiva y locuaz. Ah! Ese día en la cafetería de tan aborrecible lugar de trabajo ¿recuerdas? Un miércoles, porque ¡Oh Dioses! Teníamos exactamente los mismos días libres. Irónico, ¿no? Ahora llevamos 25 días desde que me trataste como prostituta barata, casi 15 días de la vez que me hiciste doblar las rodillas en aquel lugar que tantas alegrías y tristezas se compartieron y 2 días de llorar por las noches el único regalo perfecto que venía de ti.
Cómo pasa el tiempo.
Recuerdo muy bien cómo me comentaste toda tu vida pasada, tus 2 grandes errores, el bache emocional en el que te encontrabas, y aquella sonrisa tan afable en la que me perdí inmediatamente y en la cual me encuentro luchando hasta la muerte por mantenerme a flote. ¿Recuerdas el primer beso? Ah! Otra estupidez de mi parte, sellar mi perdición con un beso que quizás nunca tuve que haberte regalado, pero que inofensivas parecían las cosas. Perdón por tomarte casi tus 10 mins, quizás necesitarás otros 10 mins más.
¿Y quién te convenció en tomarme como su pareja? Yo, otra vez. Las estupideces que se cometen al abrirse al mundo y tener fé. Y héme aquí, mucho tiempo después ahogándome en mis propias lágrimas porque no quiero que nadie se percate de que muero de dolor, y no solo del corazón, sino de mi espalda, cadera, cabeza, en general, tú sabes bien mis problemas de salud.
Pasamos mucho tiempo juntos, eso que se dice congeniamos perfectamente, te convertiste en más que mi pareja y esas cursilerías que nunca se me han dado bien, es que nos convertimos en amigos, en confidentes. Nos contamos los secretos más oscuros y creamos dos que tres más juntos. Lugares, personas, acciones...ahora me recuerda todo a tu persona, he leído tantas novelas de amor y parece que me tomará buen rato el dejar de asociar todo a tu nombre... jajaja! que ironía con la vida.. no me cansaré de decirlo.
Acabo de borrar una línea.. eso no podías leerlo.
Ha pasado media hora y repasar la historia me ha hecho reír, llorar... y, obviamente, enojarme... ¡Qué bonita historia para contar a mis hijas cuando me pregunten acerca de tí! Seguramente las haré suspirar, es toda una historia digna de escribir: príncipe incluido y todo. Y cuando la historia se acerque a las partes feas y dolorosas, haré una lucha descomunal para no llorar y hacer como que todo es pasado y no duele más. ¡Qué pensarán de mi si estoy llorando por esta historia de juventud! ¿Cómo les explicaría que aún duele y aún te llevo en mi ser? ¿Cómo les explicaría que el amor solo se regala una vez?
Perdona si ya te aburrí, o si piensas que esta carta ya no tiene sentido. Yo sé. Tanto qué escribir y tantas cosas más que tengo que hacer.
Me he detenido por 2 mins a leer tu último mensaje: "Gracias...pero no busco estar con nadie...no ha sido esa la razón...te deseo lo mismo también" ¡Qué profundas palabras mi YAYO! Y tan vacías a la vez...
Y esas 4 letras me han hecho pensar que ya la máxima promesa que nos hicimos la has pisoteado, y mil otros adjetivos más que no pienso enumerar. ¿Lo recuerdas, mi YAYO? Do you remember what YAYO stands for? Do you remember that story? Do you remember what meant to you? Do you remember the accident and all?
Ah! Si aun sigues pensando que no te amo, pues ¿qué más da? Ya escribí suficiente como para que dejes de ignorar lo que sientes.
¿Recuerdas qué siginifica nuestra promesa hecha con el meñique? Que juego más tanto y serio a la vez. Prometernos la vida como adolescentes y adultos comprometidos, y casi cumplir el ciclo de vida en el cual casi te mueres frente a mis ojos cuando ambos estábamos solos...así como los viejitos que tienen la oportunidad de compartir una vida juntos. Ahora que lo pienso, quizás sí es hora de dejarte partir, quizás si compartimos el amor y la clase de amor que una pareja puede darse durante toda una vida... o quizás sólo estoy mintiéndome para que no duela más.
¿Recuerdas el hospital? ¿Recuerdas cómo te dolía el pecho, cómo te sentías de mal? Tú quizás estabas asustado, solo al otro lado de la puerta y yo atrapada entre tu Dios y el mío, orando para que nada malo fuera a pasar. Acongojada como no lo había estado desde que mi abuelo falleció, prometiendo aquello que le prometí a Dios para que no te pasara nada (y sí, sé que suena estúpido para ti), jurando que aceptaría que me pasara cualquier cosa con tal de salvarte de peligros mayores. Quizás mis oraciones fueron escuchadas y por eso estamos aquí (llorando frente a mi padre cuando casi te morías y ahora llorando frente a él porque te me vas). Por ahí decimos que Dios trabaja en formas misteriosas y la fé mueve montañas... ¿porqué pienso que Dios no escucho esas oraciones en el pasillo del hospital? Y aun crees que mi fé en Dios es tan poca ¿no? Y aun crees que no estaría dispuesta a tantas cosas que ya discutimos con tal de ganarme el tercer lugar en tu vida... Qué triste recordártelo y saber que sólo seguirás leyendo...pasando las palabras sin parar.
Para el tiempo que escribo este párrafo, ya estoy más tranquila. Ya no hay lágrimas, ya hay sonrisas, de cosas lindas que he recordado y cosas que no pienso mencionar. Te he regalado mi vida, mi muerte, mi salud, mi enfermedad, mi ser y lo que no soy...todo y nada... y me voy con las manos vacías. A mucha honra, sé que no he hecho nada malo, simplemente existir, según tú, quizás ni tuve que haber nacido, y he sido solamente tu mayor error. Si tienes dudas de esto último, recuérdame mostrarte el mensaje que me enviaste.
Mi querido niño, te amo tanto, que por eso duele dejarte partir... y quizás me duele más saber que cuando vuelvas, tendré el corazón tan endurecido que te alejaré de mi, así que si tienes dudas, trata de leer esto nuevamente... para que recuerdes que será lo mejor no volver a buscarme.
No hablaré del daño que me has causado, porque cuando esos sentimientos me aborden de nuevo, te aseguro te los sabré hacer llegar ¿Recuerdas cómo odias que mi lenguaje sea soez cuando me enojo o cómo mi tono de voz se eleva irremediablemente al enojarme? Te aseguro, en algún punto lo has de recordar, y ahí cuando esa añoranza te atrape, lee esto nuevamente para que recuerdes porqué no me debes buscar. Cada vez que sientas nostalgia, recuerda la última vez que nos vimos, las lágrimas que derramé, cómo te supliqué que no te fueras y cómo arrogantemente decidiste partir... porque esperar era mucho para ti, aún cuando te demostré que aguanto y soporto estoicamente a tu lado todo lo que me lastimaba de tu familia, de tus amigos y de ti...
¿Sabes qué me causa lástima? El hecho de tenerte como persona fuerte, correcta, centrada...y ahora pensar que tan ridículamente no quieres que me acerque a tu mamá a despedirme, simplemente agradecer las cosas que me ha dicho cuando tú no estabas, las cosas que se abstuvo de decir y la calidez con la cual siempre me ha recibido. Jamás haría nada para lastimarte, pero yo, a diferencia tuya, debo agradecer, que dentro de todo, tu familia me supo acoger... ¿Porqué te molesta tanto? ¿Qué tanto rencor sientes por mí? Hay cosas que no comprendo y muy mal que no las puedas responder para mí.
¿Sabes, amor? Los días pasan y las oportunidades que susurres al oído de nuevo las dos palabras más hirientes que pudiste decirme, se están acabando... tengo meses sin oírlas, anhelándolas, pensando en cómo podrías aparecerte en mi casa para darme un abrazo que nunca más estará ahí... Me carcome el dolor...pero como tú sabes bien, estoicamente permaneceré.
Extrañaré muchas cosas de ti, no que seas mi pareja, que compartas tu cama conmigo o que me tomes de la mano por las calles... extrañaré tu olor, extrañaré lo reconfortante que resulta permanecer acogida a tus brazos, extrañaré lo encantador del sonido de tu risa y cómo frunces la nariz cuando algo te causa mucha gracias, los puntos negros de tu nariz, los granos que salen en tu espalda, los "pelitos" solitarios de tu barba, la cicatriz de tu mentón, lo "mafioso" que te ves cuando te recortas el cabello, tus pantalones con botones en lugar de cremallera... tu voz al contestar mis llamadas... el sonido de tu respiración cuando dormíamos juntos... tus pañuelos siempre en la bolsa trasera de tus jeans... las pláticas interminables de cosas estúpidas... tantas cosas ... que me es imposible enumerarlas... ¿piensas lo mismo de mi? ¿ me pregunto si extrañarás siquiera algo de mi?
Mis mejores deseos, mi amor. Que la vida recompense todo el dolor por el que me has hecho pasar, que cada lágrima escurrida sea un buen deseo cumplido para tí. Deseo (aun cuando realmente quisiera pedir lo contrario) que nunca hagan contigo, lo que tú hiciste conmigo. Deseo que la vida siempre te sonría o al menos no frunza su ceño para contigo. Mis mejores deseos, amor.
Deseo, desde lo más recóndito de mi corazón, desde la parte más oscura y fría, desde ese lugar que pertenece a los más oscuros sentimientos que el corazón de una mujer puede albergar, deseo lo mejor del mundo para ti.
Deseo que tengas tres hijos bellos, encantadores, sanos, "gorditos" y llenos de vida. Deseo que tu hogar esté construido a base de amor. Que Dios siempre te colme de bendiciones y que brinde la oportunidad a tus padres de tener una larga vida, para que siempre te apoyen y nunca estés solo. Que tus amigos nunca te abandonen y sepan conocerte tanto como yo, cuándo estás ahogándote, cuándo estás enojado, cuándo estás triste o preocupado.
Deseo que Dios siempre guíe tus pasos y te brinde luz para que veas a través de la oscuridad. Que tu esposa sea digna de ti, que te ame, que te respete, que te valore como el excelente ser humano que eres, que ella sepa ser tu amiga, que te escuche aun en tus tan conocidos silencios, que siempre tenga el brazo abierto para acogerte (como una gorila, ¡jaja!).
Deseo que ella te llene de amor todos los días, que siempre luche a tu lado o frente a ti, que sepa administrar las finanzas (ya que no se te da muy bien), que siempre sepa dibujar una sonrisa en tus ojos, que cada amanecer a su lado sea hermoso y especial, que nunca se atreva a hacerte sufrir. Mis mejores deseos...
Y mi mejor deseo es que nunca vayas a tropezarte conmigo nuevamente, que nunca te encuentres en la calle con tu peor error...
Gracias por todo, Amor. Gracias por las alegrías, las tristezas, las risas, las lágrimas. Gracias por hacerme creer que el amor existe y por permitirme conocerlo a tu lado. Viví mi historia de amor, perfecta: un encuentro casual, ser perfectos, ser felices, administrar la vida juntos, pelear, separarnos...morir. Gracias. Gracias por ser mi mayor inspiración siempre, gracias por enseñarme que las amistades son importantes, que en el mundo aun existen personas en las cuales se puede confiar. Gracias por buscar lo mejor para mí...gracias por tratar de entenderme...
Perdóname por ser tu peor error...
Te amo. Te amaré siempre, aun cuando ahora sigas por tu lado...
Fuiste el hombre perfecto del cual enamorarme, y a quién confiarle mi vida.
Muchas gracias.
Te amo David.
Atte. YAYA
PD. Gracias por cumplirme la promesa de llevarme a la playa.
viernes, julio 06, 2012
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1 comentarios:
Con tantos pasos ya gastados y una experiencia abultada por penares, mi atrevimiento me lleva a compartir esto con vos…
http://www.youtube.com/watch?v=5gBEvxpxuP0&feature=related
Que el dolor pase lo más rápido posible, un fuerte abrazo!
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