A tres semanas...

A tres semanas de haberme separado de mi ex pareja, me siento a reflexionar sobre cómo me siento. 
Y he descubierto que no siento mucho.

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Han sido tres semanas un poco comunes, la misma rutina de levantarme temprano por las mañanas para ir a trabajar y acostarme a dormir mientras veo televisión una de mis series favoritas... relativamente normal.

Como segundo ex novio en mi vida, creo que supe distinguir mejor las etapas emocionales, en mí, porque creo que todas las personas no podemos reaccionar de la misma manera. Creo que después de una separación te sobrevienen culpas, enojos, ganas de hacer daño, ganas de correr a abrazarlo/a, deseos de sumirse en depresión o deseos de llenar tu vida con muchas actividades productivas...etc. 

¿Qué hice yo? Ahora practico un deporte que se me hace muy familiar dado que lo practiqué en mi adolescencia y he buscado llenarme el tiempo con actividades tan diversas como ir al supermercado, hacer limpieza o simplemente arrebullarme en mi cama y ver televisión por horas...

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Voy a tres semanas de la última vez que sus brazos se fundieron en mi piel y entregué el último suspiro que mi piel podía entregarle. Me duele pensar en ese día. Hace tres semanas...y siento que llevo mucho más tiempo lejos de él.

A veces me sorprendo con el típico nudo en la garganta pensando en las tardes que veíamos televisión juntos o las tardes que solíamos compartir comprando comida y discutiendo acerca de quién debía decidir qué comer... Otras veces sin esperarlo, me encuentro abrumada por una marca de papas congeladas porque me recuerdan a él, o me sorprendo mencionando su nombre en medio de mis planes de vacaciones con mi mejor amiga porque las últimas vacaciones visitamos el mismo hotel al que probablemente iré en unos pocos días. Y algunas ocasiones me despierto en medio de la noche despertando de un sueño en el cual él aparece de la nada y me regala uno de esos besos que tanto extraño. 

Sin embargo, he notado que durante tres semanas no he sido capaz de llorar. Justo cuando ese nudo en la garganta es tan fuerte y amenaza con destruir mis cuerdas vocales, algo lo detiene y no permite que una sola lágrima se derrame. Se fue el hombre de mi vida y no he sido capaz de llorar...

Vamos a tres semanas de separación y parece que al final terminaré teniendo la maldita razón...

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