¡Qué linda está la luna!

Creo que mentiría si aseguro que nunca he visto una luna más hermosa que la que nos acompaña el día de hoy. Muchas veces he dicho "¡qué linda está la luna! o ¡jamás la había visto así! Sin embargo, no sé el por qué, pero la luna está hermosa el día de hoy.



Nunca había disfrutado de ella tanto como hoy, me encantaría salir a la terraza de mi casa y sentarme simplemente a apreciarla. Tomarme cinco, diez, quince minutos de mi tiempo para verla, para descansar, para detener la estúpida necesidad de correr y acelerar las cosas. Desearía verla detenidamente largo rato y poner en orden mis ideas, necesito tiempo para mí.

¿En qué momento nos olvidamos de disfrutar esas cosas sencillas? No tiene ningún costo monetario directo el tomarse un par de minutos y respirar profundo, parar la acelarada rutina que nos obligan a llevar y llamar "vida", dejar de ser egoístas con nosotros mismos y regalárnos tiempo.

Deseo tanto poner "No disponible" o "Ausente" en mi estado personal o en la puerta de mi dormitorio para que mis padres no interrumpan los momentos en que quiero y necesito estar sola, en fin, tomar diez minutos de mi tiempo para disfrutar de la soledad, para permitirme escuchar a la única persona que puede decirme que está pasando conmigo, qué es lo que siento, qué necesito, a la única persona que sabe lo que quiero, escucharME...

¡Qué linda está la luna!
Mariela: "No disponible" (subiendo a la terraza a disfrutar de la infinidad del cielo, las estrellas y la preciosidad de la luna).

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