Yo quiero que conduzca su vehículo tras de mí...
Yo quiero...
¡Yo quiero!
¿Yo quiero?
¿Qué quiero? ¿Es realmente lo que YO quiero?
¿O es lo que necesito?
**
He conocido a alguien, un chico que tenía tres años de verlo, de saludarlo a veces en los pasillos, de a veces entablar conversaciones, de a veces recordarme de su existencia: fuimos compañeros de clases por dos años y ninguno de los dos nos percatamos de lo bien que congeniamos, compatibilidad de carácteres, dirán algunos, sin embargo, él no es la razón por la cual escribo.
Él me ha ayudado a llegar a las conclusiones que estoy a punto de detallar, sin querer, él ha contribuido a mi proceso de análisis (si es que puedo considerar ese proceso de autoconocimiento como análisis), por él ahora pensé y dije: "Yo quiero..."
¿Cuántas veces he sido sincera conmigo misma? Pocas, muy pocas. Si bien al final, cada uno sabe su realidad y escucha aquella vocecilla al interior que nos dice la verdad, que nos dice qué queremos, a quién queremos, cómo queremos, nos dice nuestra realidad y verdad, muy pocas veces nos permitimos escucharla. Casi siempre nos preocupamos por callar, por silenciarla, por mentirnos, siempre que no nos gusta aceptarlo(nos), entonces siempre hacemos caso omiso de su presencia.
Muy pocas veces reconozco a la primera vez lo que esa vocecilla me habla, siempre busco la manera de mentirle, la reprimo, la sofoco y trabajo arduamente por que ella me escuche a mí, que esa vocecilla termine por creerse lo que yo le diga. Mentirnos se ha convertido en una de las habilidades más practicadas.
Él, con todo y las dos semanas que tengo de (re)conocerlo, pues me ha permitido aceptar lo que esa vocecilla grita para mí: "Tu quieres...". Y lo acepto: Yo quiero.
¿Qué quiero?...
Más allá de repetir frases comunes: Quiero ser feliz, quiero conocer el amor de mi vida, quiero viajar po el mundo, lo que realmente quiero es dejar de mentirme, quiero permitirme conocer, buscar, fallar, equivocarme, caerme, levantarme, recuperarme, sonreir, soñar, mentir, engañar...
Quiero dejar de mentirme, quiero ser sincera conmigo misma. No soy la mujer maravilla (ya lo había expresado anteriormente), no soy perfecta, tengo derecho a equivocarme y sobre todo, quiero dejar de mentirme acerca de ello. Tengo tanto derecho como los otros 6 mil millones de personas del planeta a ser sincera conmigo misma, aceptar lo que yo quiero, nadie más está dentro de mi cabeza escuhando mis pensamientos y locuras. Nadie está detrás de mis ojos para condenar la manera en la que yo veo la vida, nadie sabe lo que quiero más que yo, y debo aprender a aceptar que esa vocecilla es sabia, sabe lo que yo con mi conciente nos sabemos, no sabemos que quiero, ella si lo sabe. Quiero dejar de mentirme y engañarme.
Quiero permitirme conocer, conocerme, conocer la vida, conocer los sentimientos, mis sentimientos, conocer lo que tontamente me he perdido por gastar mis energías mintiendome. Quiero conocer el peligro, los riesgos, la seguridad que proporciona el tomarse con alguien de la mano, reconocer a cupido, reconocer a las personas que se convierten en algún punto en amistades duraderas. Quiero REconocer la vida.
Quiero permitirme soñar, permitirme ver la vida como quinceañera de vez en cuando, quiero soñar con los imposibles, soñar que en algún punto las cosas mágicamente se solucionan, quiero soñar con mi futuro, con mi pasado, quiero soñar con que la felicidad existe, que el amor es una patraña y soñar que las mentiras son aceptables.
Quiero engañar a mi otro yo, quiero mentirle a mi yo conciente y permitir que mi vocecilla grite cada vez más fuerte. Quiero ser y quiero aprender a no existir. Quiero sentir y quiero volverme insensible. Quiero alocarme. Quiero entenderME.
¿Qué quiero?
Creo que no sé...
**
Vamos por la vida sin saber qué queremos ó qué necesitamos. Sin embargo, he llegado a la conclusión de qué quiero.
Yo quiero que él conduzca su vehículo atrás del mío, quiero que él me permita salir del parqueo antes que sí mismo, por que sabe que voy sola y quiere ayudarme por si sucede una emergencia.
Yo quiero que él abra la puerta.
Yo quiero que mientras caminanos uno al aldo del otro, sin importar que yo me empeñe en demostrar que no soy autosuficiente y creo en la equidad de género, que él insista en detenerme la puerta y permitir que yo camine adelante.
Yo quiero que se burle de mis accidentes y situaciones vergonzosas, yo quiero que él ría conmigo y por mí.
Yo quiero que él comparta su postre conmigo, que me preste dinero cuando he olvidado mi billetera.
Yo quiero que él preste su atención hacia mí y que me escuche como si no estuviese tentado a divagar.
Yo quiero que él sea sincero conmigo, aun cuando se arriesgue a que yo piense mal de sus acciones y procederes.
Yo quiero que él me acompañe a esperar.
Yo quiero que él se baje de su vehículo y camine hacia el mío para continuar conversando.
Yo quiero que él sea mi compañero y busque ser mi amigo.
Yo quiero que comparta la mesa conmigo, que se siente frente a mí y almorcemos juntos.
Yo quiero que él me comente su pasado y no me mienta acerca de su filosofía de vida.
Yo quiero que me cuide con ese sentimiento paternalista que ya a pocos hombres les queda, que me cuide por que está bien hacerlo y por que no teme aceptar que un hombre necesita de una mujer.
Yo quiero que camine a mi lado en un centro comercial y me encamine al departamento de ropa y accesorios para mujeres, por que entiende que como mujer esa es una de mis debilidades.
Yo quiero que él piense en mí para tomar una decisión tan simple como: "¿Qué quieres hacer?".
Yo quiero que sea responsable y dentro de ello que no olvide que sigue siendo humano.
Yo quiero que se enoje cuando algo no le gusta y que sonría por que no puede mentir.
Yo quiero que acepte que no es perfecto, que se esfuerce mucho por logralo pero que no se muera por serlo.
Yo quiero reconocerlo y conocerlo.
Yo quiero querer.
**
¿Qué quiero?
Quiero mantener el sueño de que alcanzaré a obtener lo que yo quiero.
¡Yo quiero!
Yo quiero realizar el sueño de querer lo que quiero.
**
Él no es la razón por la que escribo esto, la razón por la que escribo esto es por que él es lo que yo quiero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario