A unos cuantos meses...

Luego de haberse despedido, traté de continuar mi vida, seguir con mi (oh! aburrida) rutina. Nada ha cambiado en los últimos dos meses, solo unas dos libras más de peso, un pequeño abultamiento en el área de mi vientre y yo tratando de ocultarlo uno o dos meses más, pero la culpa me carcome por dentro cada vez más. Probablemente ya sea hora de revelar el secreto, aunque, a fuerza de ser sincera, tengo la enorme necesidad de seguir negándolo. Tal vez de esa manera el "problemita" desaparezca... 

Aun no me he desboronado, aun no he sido capaz de despedirme, pero sí he ido eliminado su presencia de mi vida poco a poco, quizás no de la mejor manera. Sin embargo, dolorosamente debo reconocer que le ha importado tan poco que termino pensado que a lo mejor ha sido la mejor decisión que tomado. Nunca le importo lo más mínimo. Venganza es una palabra que muchas veces recurre a mi conciencia una y otra vez en el transcurso del día.

No creo poder con tantas emociones, por mi (nuestro) bien, definitivamente pensar negativamente es contraproducente, así como ya no beber nada que contenga alcohol, disminuir el consumo de café, entre oras cosas que ya no puedo hacer, al menos no por unos cuantos meses más.

¿Qué si me arrepiento? No, no realmente, no tengo porqué sentir un ápice de ello. "Esto" es mío, este conjunto de emociones, de fantasías y realidades es solamente mío y no creo estar dispuesta a compartirlo, mucho menos con su persona. No tiene ningún mérito, más que el ser totalmente expulsado de mi vida. 

Al final, creo que "eso" no llegará a su final, nunca. 

Me entristece pensar que me restan muchos años por vivir cargando los rezagos de todo el daño que me ha producido y que tendré que verlos reflejado en esas pupilas que me han de ver el resto de mi vida. 

Sólo queda esperar resultados... respuestas a mis decisiones..

0 comentarios:

Publicar un comentario