Miércoles.
El sabor de la inexperiencia,
disfrazada en satín rojo,
aun se desliza por mi espalda.
Aún resiento la violencia de tu ternura,
el largo recorrido de los segundos en el reloj,
la sangre que no corre,
el desenfreno a cámara lenta,
el sonido del miedo,
todo aquello que no recuerdo.
Tu mirada perdida en mi dolor,
la mía buscando tu protección.
Tus ojos clavados en aquello que no puedes comprender.
Mi mente tratando de no pensar,
tratando de mantener la cordura,
esperando que tomes mi mano,
que respires a mi ritmo,
que comprendas que está sucediendo.
Y se deslizan tus dedos bajo las sábanas,
teñidas de fragmentos de emociones,
cansadas de cubrir aquello que intento ocultar.
Y ahora mis dedos presionan la serenidad que transpiras,
intentando aprisionar cada suspiro que exhalas,
sosteniendo mi pensamiento mientras caigo.
Juguetea a nuestro favor el silencio,
nos coquetea la complicidad,
te entrego mi falsa inocencia,
y recibo tu verdadera inexperiencia.
Poco a poco, la puerta se abre
y entra la emoción,
nos carcome la incertidumbre
y regresamos a la nada.
Y me entero que es lo que necesito,
que el miedo se desvanece,
que tu certeza me abruma
y la inteligencia se nos esconde.
Y termina, sin haber concluido.
Concluye, sin pensar en el inicio.
Termina porque el tiempo se acaba.
Inicia por que es nuestro secreto.
sábado, enero 29, 2011
|
Etiquetas:
amor,
atracción,
personal,
sentimiento
|
2 comentarios:
Quería copiar y pegar las frases que me encantaron! pero dude demasiado! porque todo esta perfecto.
hahahahaa! Marilyn! como gustes! =)
Publicar un comentario