Algo, alguien ...
Cuántos de nosotros haciéndonos la misma pregunta en este preciso momento.
**
- ¿Necesitas ayuda?
Una pregunta muy peculiar, demasiado peculiar. Sí, necesitaba ayuda, pronto, urgente.
- No, por el momento no, gracias.
Respondió con una sonrisa, tratando de ser amable y de no caer en el mismo error de siempre. "Sonríe", pensó para sus adentros. "Pregunta su nombre ¡socializa!".
- ¿Cómo te llamas?
- Daniel ¿y tú?
- Emily.Gracias por la ayuda, no dudes en que te preguntaré cuando la necesite.
Ambos rieron. Él se alejó unos pasos de su cubículo, ella volvió su mirada a la pantalla de la computadora, ansiosa, esperando la próxima llamada.
**
Un encuentro casual puede volverse un recuerdo pasajero, puede fácilmente olvidarse. No todas las primeras impresiones suelen ser las que se recuerden. Sin embargo, he aprendido que la vida no se detiene, ni un segundo. El mundo no para de girar, y cuando las personas dicen, cómo si realmente creyesen: "que nunca se sabe adónde podría encontrarse con el amor", creo que tienen algo de razón.
A todos nos ha ocurrido, algún encuentro casual, alguna visita sin sentido al supermercado, en alguna caminata al parque, en un restaurante, en la playa durante las vacaciones, en el lugar menos pensado. Te encuentras a un "alguien" que en "algún" punto te mueve "algo". Alguien que en teoría estabas destinado a conocer, alguien que se supone es significativo en tu vida, alguien que tiene algo que compartir contigo. Alguien.
**
- Daniel ¿puedes ayudarme?
- Sí.
Se acercó. Emily pudo resolver sus dudas y regresó a la llamada.
-Gracias.
-De nada, ya sabes.
Terminó la llamada. Él se había quedado cerca por si ella necesitaba ayuda nuevamente. Se acercó a Emily.
-¿Sabes? Siento que te he visto en algún otro lugar.
-¿En serio?
-Sí. Soy buena para recordar caras ¿Adónde estudias?
-Por el momento no estudio. Hasta el otro año.
-Ahhh. Pensé que quizás ahí te había visto.
Emily no recordaba, pero sabía que en algún lugar lo había visto anteriormente. Lo sabía. Hizo un esfuerzo por recordar "¿Adónde?". Trató de hacer un recorrido mental por todos los lugares que ella había frecuentado. Sin embargo, se vio limitada a un par de lugares. Sonrió con tristeza en su interior "Se nota cuánta vida social he tenido".
- ¿Prácticas algún deporte?
- No. Antes jugaba fútbol y en hace tiempo practicaba natación.
- Lo sabía ¿En que estadio ibas a nadar?
- Al que queda en la calle 49 ¿por qué?
- Ahí te vi. Soy buena para las caras. Antes practicaba natación también. Seguro que ahí te vi...
Y eso les permitió entablar una conversación. Tan fácil, tan sencillo, tan simple como separa los labios y trasmitir el sonido desde las cuerdas vocales. Tan suave como algodón y tan sencillo como una página en blanco. Solamente charlaron. Emily sonreía sin poner atención a lo que estaba sucediendo, simplemente charlaba, más y más palabras se deslizaban de su boca.
Y entonces, no se sabe. No se tiene certeza. La duda caracteriza a la casualidad. Alguien está presente, alguien que no conocías y que no esperas desempeñe un papel importante. Alguien que instantáneamente o temporalmente marcará tu vida, para bien o para mal, algo hará. Casualmente alguien construye castillos de arena, débiles, volátiles, mientras alguien paralelamente se dedica a fabricar cimientos fuertes, protectores, seguros. Alguien, casualmente, construye algo para que se resguarden en ello. Alguien llega, por que debe llegar.
Inútilmente me he refugiado abajo de un puente viejo, ataviada con recuerdos que no parecen tener una pizca de realidad, confeccionando mentiras hiladas con certezas.Por casualidad, alguien entrará a ese túnel, a alguien casualmente se le caerá una moneda que rodará hasta mis pies. Alguien tendrá valor de caminar hacia el puente y podrá encontrar la moneda. Yo tendría que entregarla y alguien tomarla de mi mano. Y la casualidad dejará de serlo.
Tan fácil se tornó hablar con Daniel, tan cómodo resultaba la presencia de ese alguien, que Emily dejó los atavíos a un lado y entrego la moneda a Daniel.
**
Y entonces, no se sabe. No se tiene certeza. La duda caracteriza a la casualidad. Alguien está presente, alguien que no conocías y que no esperas desempeñe un papel importante. Alguien que instantáneamente o temporalmente marcará tu vida, para bien o para mal, algo hará. Casualmente alguien construye castillos de arena, débiles, volátiles, mientras alguien paralelamente se dedica a fabricar cimientos fuertes, protectores, seguros. Alguien, casualmente, construye algo para que se resguarden en ello. Alguien llega, por que debe llegar.
Inútilmente me he refugiado abajo de un puente viejo, ataviada con recuerdos que no parecen tener una pizca de realidad, confeccionando mentiras hiladas con certezas.Por casualidad, alguien entrará a ese túnel, a alguien casualmente se le caerá una moneda que rodará hasta mis pies. Alguien tendrá valor de caminar hacia el puente y podrá encontrar la moneda. Yo tendría que entregarla y alguien tomarla de mi mano. Y la casualidad dejará de serlo.
**
Tan fácil se tornó hablar con Daniel, tan cómodo resultaba la presencia de ese alguien, que Emily dejó los atavíos a un lado y entrego la moneda a Daniel.
lunes, diciembre 27, 2010
|
Etiquetas:
chicas,
duda,
sentimiento,
señales
|
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario