Reproches.
Después de todo no puedo quejarme,
no puedo renegar, no puedo maldecir.
Si he roto las reglas, ¿qué puedo decir?
Nadie me ha obligado a quedarme.
No me has pedido tiempo,
no necesitas mi tiempo, no necesitas de mí.
De nada sirve acompañarte,
no necesitas de mí.
Ya no me quedan más noches
después de nuestro último beso.
Me paso contando los días
desde esa vez que sin duda
será la última oportunidad de sentir.
No te interesan mis juegos
no te interesan mis miedos.
Si por ti fuera,
solamente tomarías mis huesos.
Y es que si bien he prometido
que tu recuerdo forme parte de lo impío,
aun no logro que mis huesos
renieguen el desear estar contigo.
Al final de todo, no logro quejarme,
entiendo que tu sabiduría camine hacia otros lares.
Desde un inicio sabía que siempre estarías distante.
No tengo derecho a acongojarme.
Suspira por mí esta noche,
te espero nuevamente en mi pecho.
Inspiro profundo y entiendo,
que no todo debe ser reproche.
martes, septiembre 21, 2010
|
Etiquetas:
atracción,
chicas,
imposibilidad
|
0 comentarios:
Publicar un comentario