Manzana azul
Me encantaría degustar más seguido de la fruta prohibida, buscar refugio momentáneo bajo la sombra del árbol viejo de la vida, enceguecerme con la luz que emana de la serpiente venenosa, desobedecer para obedecer a la vocecilla entonada por su lengua ponzoñosa. Disfrutar de la fruta prohibida... encontrarme con la fruta perdida...
jueves, septiembre 23, 2010
|
Etiquetas:
atracción,
moral,
sentimiento
|
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario