Una vez más
Se desplazaba apacible por la oscuridad, ansiosa, insolente, esperando la oportunidad de escaparse y realizarse.
Esperando, impaciente e impulsiva. Se esconde en el momento preciso y decide escapar.
Encuentra aliciente, esperando recibirse, esperando consumarse.
Simplemente la espera quema cada una de sus venas, es creciente, envenena y simplemente condena.
Silenciosa, emite voces triunfantes, un coro desafiante, grita desesperada y termina la faena.
Decidida y confundida se abalanza a la turbulencia de la espera.
Tortura, desafiante se endereza, lastima, consigue espabilarse y busca apaciguarse.
Enciende la luz, se encuentra, sonríe y departe.
sábado, junio 25, 2011
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Etiquetas:
atracción,
relaciones
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