Una mirada representa más que un movimiento de las córneas.

No es una simple mirada, debe ser una mirada.

¿Cómo saber si le gustas a esa persona?

¿Le gustas? ¿No le gustas?

Aunque en la actualidad ya casi nadie corta pétalos de margaritas o flores para determinar si le gustas a alguien o no, lo primero que muchos hacemos en la actualidad es buscar información, es buscar señales, es buscar una guía alguien que nos clarifique las ideas.

¿Le gusto? ¿Es mi imaginación?
Preguntas como las anteriores, y una basta variedad más de ellas, se nos presentan a cada momento. Las dudas surgen en el momento menos esperado, y cosas tan simples como que nos alcancen algún objeto, una mirada furtiva en clases, una amistad estrecha repentinamente y cualquier situación sencilla puede prestarse a que nos confundamos y comencemos a percibir ciertos sentimientos hacia nuestra persona.

Saber con certeza si alguien siente atracción hacia nosotros, es prácticamente apostar en juegos al azar. No es tarea fácil acertar si realmente es interés o si es simplemente una casualidad de acciones furtivas consecutivas, y al averiguar (si es que se tiene la suerte de acertar) si es interés, entonces se vuelve difícil diferenciar qué clase de interés es. Y por ello es que buscamos información y señales, y es así que se vuelve totalmente complicado y un dolor de cabeza cuando se sospecha de que le gustamos a alguien.

Se han escrito libros enteros acerca de este tema, hay entradas de muchos blogs dedicados a tratar de descifrar las señales, es tema en revistas, tema de cotilleo, es el tema que a muchas personas les interesa. Al final, lo único que deseamos es saber si le gustas o no.

En esta primera entrada dedicada a este tema, detallo una de las señales básicas que nos hacen sospechar que le gustamos a alguien y que muchas veces nos llega a robar el sueño a más de uno de nosotros.


1. Las miradas furtivas.

"El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada". 
(Tristan Bernard)

Sí, así es, las miradas. Esas miraditas suelen ser la principal señal de que algo sucede. Usualmente estas miradas son percibidas por el receptor de ellas. ¿Quién no ha percibido una de estas miradas? ó ¿quién no las ha utilizado? La vista es el principal sentido que utilizamos para percibir lo que sucede a nuestro alrededor, así como utilizamos la vista para apreciar un par de zapatos ó para apreciar un hermoso amanecer, así utilizamos la vista para apreciar a esa persona que nos es especial.

Es que resulta tan natural, el desviar nuestra vista hacia esa persona, resulta ser tan innato. Pareciera que instantáneamente roba nuestra atención y que todo comienza en el momento  en que nuestro cerebro envía la orden de ver hacia esa persona. ¿Se imaginan las reacciones químicas que suceden dentro de nuestro cerebro? ¿Se imaginan cómo reaccionan nuestras células ante este comando? ¿Se imaginan cuán maravilloso es el proceso biológico que en el proceso mismo es percibido como algo maravilloso? Y es que es un proceso químico, pero nosotros percibimos más que reacciones químicas, percibimos algo tan sublime, que posteriormente se convierte en un sentir, en una sensación. Es que el solo mirar a esa persona involucra más que un simple movimiento de nuestras córneas.

"El amor comienza con una mirada, continúa con un beso y termina con una lágrima" 
(Anónimo)

Pero bien, que hay de esas miradas furtivas cuando las recibimos, el proceso es el mismo, pero a diferencia, ahora nosotros percibimos esa mirada. Te encuentras en un café, con tu bebida favorita, charlando con alguna de tus amigas o leyendo el periódico, y repentinamente ahí está, la sensación de una mirada fija en ti. Ese chico del otro extremo del café, el que está sentado en la mesa #19 tiene su mirada fija en ti, y justo cuando tu mirada se encuentra con la tuya, su mirada no se sostiene y huye de ti. Una situación típica.

¿Qué pasa cuando esa mirada es de alguien que ya conoces? 

Estoy en la clase de una materia equis, que en este momento no recuerdo el nombre, sentada a la par de mi mejor amiga. Percibo esa mirada, e involuntariamente la busco. Me encuentro con ese par de ojos que se dirigen hacia mi dirección, me esquivan. Y surgen las preguntas: ¿estaba viéndome a mí? ¿estaría viendo a mi mejor amiga? ¿tengo algo en mía que lo distrae de la clase? ¿por qué estaría fijando su mirada en mí?

Probablemente sea coincidencia, probablemente no. En otra ocasión, su mirada nuevamente estaba fija en mí, y esta vez mi mejor amiga no estaba a mi lado: ¿estaba viéndome a mí? ¿será coincidencia? ¿es que quien estaba a mi lado esta vez era a quien estaba viendo? Nuevamente más confusiones.

Una mirada puede ser el inicio de muchas cosas, y principalmente de las sospechas. Una mirada abre las puertas a una situación, y esta situación puede desarrollarse dependiendo de cómo actuemos y las decisiones que tomemos. Una mirada representa más que un movimiento de las córneas, y cuántos autores, cuántos escritores, poetas y pintores, han tratado de demostrar esta realidad. Una mirada abre un abanico de oportunidades, una mirada es un acto de valentía.

"La mirada es el lenguaje del amor"
(Anónimo) 

Sí, las miradas furtivas me permitieron saber que mi anterior pareja (el que considero aun en mis baches de nostalgia como el amor de mi vida) sentía atracción por mí, que el gustaba de mí. Y esa mirada que aún recuerdo vivamente me abrió la puerta a esa relación. 

Las miradas furtivas son una de las señales de que le gustas a esa persona. No lo dudes, pero no es cualquier mirada, y que les gustes a alguien no significa que algo debe pasar entre ustedes. 

Una mirada es más que un movimiento de córneas.


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